7.1.08

Dice Memo

Que:
Las princesas primorosas se parecen mucho a mí.
Cortan lirios, cortan rosas, cortan astros...son así.

Del día en que te conocí

Pues de eso sí que no me acuerdo, pero cuando te vuelva a encontrar en el infierno, me haré la que ni te conoce.

6.1.08

Walking the line

Uf! El primer post del año, qué fuerte.
Pues espero que hayan disfrutado sus fiestas y hayan obtenido muchos premios como su segura servidora, les aviso, mis amados lectores, que solo estaré en la ciudad por unos dias y me vuelvo a ir, pero procuraré postear con frecuencia, la verdad es que extraño este vicio mio de postear.
No quisiera yo arruinarles el momento con más anécdotas navideñas pero... bueno si, si quiero.
Déjenme contarles primero, digo para que luego no se sorprendan, que hubo un tiempo en que la Navidad era una época feliz en mi familia, que en la cena de Noche Buena se unian tios, primos, hermanos, hijos, padres y abuelos, la cena se compartía con todos y el ambiente se inundaba de risas y afecto. Es cierto.

Pero ese tiempo terminó.

Y entonces los padres insultaron a los tios, éstos a su vez, humillados, corrieron a sus casas e insultaron a sus esposas e hijos.
Y los primos se emborracharon y desenvainaron sus armas y dispararon a quemarropa.
Y los hermanos tiraron a los sobrinos por los balcones.
Y los abuelos murieron.
Y los padres se fueron.
Y las tías mayores también murieron.

Y entonces quedé sola.

Y desde ese dia, hasta hoy, la Navidad es una época capaz de despertar los más atroces sentimientos humanos y los más tristes recuerdos.

Sabiendo esto les cuento, que de unos años para acá, yo he sido el objeto de crítica cada Noche Buena, que si cambié de religión, que si me llueven los galanes (me granizan como la ves tia?), que si me cambié de carrera, que si me cambié de ropa, que si mi peinado de copete inflado...eso era antes, hace dos años decidí darles gusto.
Y era yo la que se había tatuado una calavera en una boob.
Y era yo la que se había ido a vivir a la colonia Modelo con un cargador de la Merced.
Y era yo la que había caído en la cárcel de mujeres y ahi me había "vuelto" lesbiana.
Y asi, les contaba yo cada detalle de mi corrupta existencia, con calma, mientras sentía un calorcito muy tenue en mi interior mientras ellos a su vez, me mostraban muecas, cada una más horrible que la mueca anterior.

Entonces comprendí el significado de la Navidad.

A fines del 2007, mi familia volvió a mirarme como a una demente, mi madre volvió a llorar en la cocina, mi abuela volvió a cachetearme en la mesa, mi hermano volvió a decirme "qué puta eres", mi hermana volvió a encerrarse en su habitación, mis tias volvieron a irse de la casa, mis primas volvieron a levantarse sin permiso de la mesa, mis primos volvieron a emborracharse y al otro dia, yo volvi a irme sin decir adiós a nadie y sin avisar a donde me dirigía.
Así y solo asi, mi familia volvió a ser lo que era antes: un enorme grupo de personas que dicen amarse pero que muy al contrario se odian y se hieren el uno al otro y luego, arrepentidos, se hieren a sí mismos.