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24.12.10

Del adios

No se si deba llamarse así esta entrada.

Verán, tengo abandonado este blog, ya lo habrán notado.

He pensado mucho las cosas y la verdad es que ya no creo poder seguir escribiendo habitualmente en este blog, al menos no como lo había estado haciendo.

Pero no lo quiero cerrar. Simplemente no estoy lista.

Esto es lo que haré:
Escribiré cuentos y minificciones, porque últimamente esto es lo que soy capaz de escribir, nada mas.

El tipo de blog me temo que cambiará, pero a los que les guste leer estas tonterías, serán agradecidos.

Sin más, me voy.

Feliz Christmukkah a todos.

13.10.10

Onírico

En algún lugar de esta ciudad, un hombre despertó una mañana con la idea bien clavada en la mente de que su esposa lo engañaba; no sabía cómo, no sabía con quién, no sabía en qué momento. Simplemente sabía que su esposa estaba durmiendo con otro.

El hombre comienza a seguir a su esposa a todas partes; va con ella a la oficina, comen juntos todas las tardes, la lleva en auto él mismo a sus citas con sus amigas... nada. El hombre no logra desentrañar el misterio de la esposa infiel, sin embargo, sabe con certeza que ella duerme con otro.

Una noche, ella se prepara para dormir, se lava los dientes, se pone el camisón y se acuesta al lado del esposo. Sonriente le da un beso en la mejilla y le dice: "buenas noches". He ahí el tan buscado cambio. Ella se ha puesto unas gotitas de perfume tras las orejas para dormir, es casi imperceptible pero el esposo, enloquecido de celos, la huele y se da cuenta del engaño. Su esposa ha estado durmiendo con otro cada noche quien sabe desde cuándo.

Cada noche ella sueña que duerme con otro hombre a su lado y ese otro, a su vez, sueña que duerme con la esposa perfumada de éste.
Ahora lo único que le queda al engañado es esperar a que su esposa esté profundamente dormida, entrar a la habitación que comparte con el otro y matar al infeliz.


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La otra mañana desperté pensando que había dormido acompañada, estaba en posición fetal mirando hacia el lado de mi cama que está pegado a la pared, dejando un espacio considerable para esa otra persona que, en mi sueño, dormía a mi lado. Me sentí algo estúpida a decir verdad, dejando ese espacio para alguien que no estaba; luego pensé en la posibilidad de que quizás, muy remotamente, esa persona pudo haber estado soñando que dormía a mi lado también.

Y ¿qué tal, si esa persona a su vez, había dejado un espacio del lado opuesto de su cama para mí? y ¿qué tal si esa persona más tarde se hubiere sentido estúpida también por imaginar (o soñar) un cuerpo dormido (el mío) a su lado?

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4.7.10

Meditaciones sobre Goncharóv

Cierta noche, Ilyá soñó con un rinconcito del mundo cubierto de bosque. En este rinconcito habia solo tres o cuatro pueblos separados por un par de kilómetros entre sí, como si una mano divina los hubiese arrojado descuidadamente ahí. En estos pueblos, todos se conocían y en ellos no se oía nunca de robos o asesinatos; en cierta ocasión, todos se habían sorprendido por el robo de unos nabos y zanahorias de la huerta del viejo Tarás y tal noticia circuló por semanas, finalmente se llegó a la conclusión de que seguramente habían sido pillos forasteros que pasaban por el pueblo rumbo a la provincia lejana.

En este pueblo se sabía que más allá del gran barranco que separaba a la comarca del resto del país, estaba Saratov, más allá estaba Moscú, mucho más allá estaban los franceses y los alemanes y más allá suponían que habían grandes países desconocidos y mágicos habitados por gigantes y hombres de dos cabezas y todavía más allá estaba el fin del mundo y el pez que sostiene la tierra sobre su lomo.

En la comarca del sueño hacía calor y los jardines de las casas parecían dormitar bajo los cálidos rayos del sol de abril.
Ilyá despertó en su camita y en su pequeño cuerpo de siete años. Su vieja nana, sonriente, acudió a ponerle los calcetines y a lavarle la carita antes de llevarlo a la sala en donde lo esperaba su hermosa madre, muerta hace ya muchos años. Ilyá la miró y sus ojos se llenaron de lágrimas cuando corrió a abrazarla; su madre, extrañada, le preguntó a la nana si el pequeño Ilyúsha había dormido bien, si algo le dolía. Tomó sus manitas y las besó amorosamente. Ilyá estaba feliz.

Luego de la comida Ilyá salió al patio con su nana y mientras ella dormitaba en su silla, el pequeño fantaseaba con las epopeyas que cada noche la anciana nana le contaba; corría de un lado a otro, atravesaba la casa y no se oía ni un suspiro porque adentro todos dormían. Se sintió solo en el mundo y salió a explorar hasta que llegó al barranco, ese lugar lleno de duendes y coyotes al que no le permitían ir nunca. Entonces su corazón se llenó de miedo y corriendo regresó con la nana, justo a tiempo para que ésta tuviera que volver a la cocina a preparar la cena.

Ya en la noche, cuando la comarca entera dormía y ni los perros ni los gorriones hacían ya ruido y solo se oía a lo lejos el susurro pausado de una balalaica, Ilyá rogaba a su madre que lo sacara a pasear al bosque y se abrazaba a su pecho con la misma fuerza con la que deseaba no despertar nunca de ese bello sueño; su madre entonces alimentaba aún más la imaginación del pequeño contándole sobre las criaturas que habitaban el bosque y sobre cómo los héroes de los cuentos las vencían en nombre del amor. Ya siendo mayor, Ilyá había recordado esas historias con una sonrisa nostálgica en el rostro, pero ahora Ilyá abría mucho los ojos imaginándose a sí mismo como aquéllos valientes que luchaban contra bestias imposibles hasta que se quedó profundamente dormido.

Cuando el viejo Ilyá despertó, una sola lágrima rodó por su rostro, pero no era una lágrima de tristeza ni de nostalgia, sino de un profundo y sincero agradecimiento.

19.10.09

De nostalgia y looking forwards

He de decir, que realmente no son muchas las cosas que me hacen llorar de emoción, sin embargo ayer vi algo que no solo lo logró sino que también me hizo marcar una fecha en el calendario y empezar una cuenta regresiva.

El video no se puede insertar aquí, pero vale mucho la pena, chéquenlo y lloren como lo hice yo.

http://www.youtube.com/watch?v=v_FfHA5whXc

Nota: Por favor chequen la canción, eso le da un toque extra de lagrimeo cursi y nostálgico.

16.9.09

Confesiones de una bailarina diabética

Sometimes you close your eyes and see the place where you used to live, when you were young...
Caminas por la casa en la que viviste y que tanto amaste, ves las caras alegres de tus abuelos cuando te ven corriendo hacia ellos y los abrazas por las rodillas, sientes sus manos tibias acariciando tu cabello.
Puedes cerrar los ojos y recordar exactamente dónde estaban los muebles, las puertas, tus viejos juguetes, puedes oler ese dulzor en el aire que siempre había en la casa de tus abuelos, el arroz con leche de tu abuela, todo estaba ahi.

Estaba pero ya no está, porque la casa se fue, no tú, tus abuelos, tus recuerdos. La infancia era ese maravilloso lugar en el que solías ser feliz, y te niegas a abrir los ojos porque quieres volver.
Entonces despiertas porque no te queda de otra y suspiras, lo único que te ha quedado es ese recuerdo del arroz con leche, le llamarás a tu abuela esa tarde y le pedirás que te lo prepare, ella aceptará y sonreirás. No puedes quejarte.

17.11.08

Como al perro de Maupassant

Ya les he contado que Toño era un muchacho con mala suerte.

Un buen día, poco después del incidente de la excención, la mamá de Toño -harta de la oligofrenia de su hijo- decidió darle de comer lo que más le gustaba, Lomo de Cerdo. Y darle Lomo de Cerdo a su hijo significaba que lo mandaría al Pozo.
El Pozo era a donde las mamás mandaban a los hijos que ya nadie quería. Se trataba de un gran hoyo en el piso, lejos, en la punta de un monte, más allá del metro Mixcoac.
El Pozo era conocido por ser el lugar más cruel donde mandar a tu hijo sin amor, pues arrojaban al chico y se escuchaba un lamento, después el muchacho pasaba días sin comer, herido y solo, comiendo los restos de los chicos anteriores...hasta que llegaba otro chico, más fuerte, con menos hambre y dispuesto a lo que fuera por vivir más que el otro. Entonces se escuchaban lamentos día y noche y los niños temían pasar cerca del pozo y el olor a podredumbre se esparcía por todo el lugar.
Pues la madre de Toño decidió a bien llevarlo al pozo, hacía un bello día soleado y el clima no estaba demasíado húmedo, lo llevó caminando para no gastar en pasaje y en el camino le iba dando trozos de pan con lomo de cerdo.
Cuando llegaron al pozo, lo tomó de la nuca -como se toma a un perro- y lo arrojó, desde arriba su madre dejó caer algunas lágrimas de despedida y un trozo más de pan. Cuando regresó lo hizo también caminando y en el camino comió el resto del pan con lomo de cerdo que con tanto amor había preparado.

27.4.08

De confesiones a las 3 de la mañana

Siempre fui contradictoria.

Siempre sola, mirando con desprecio y (¿por qué no?) cierto rencor a todos esos niños sonrientes. ¡Siempre sonrientes! Caray, si la vida fuese tan simple.
A veces uno de esos niños se acercaba y preguntaba tontamente ¿quieres ser mi amiga?. Yo por supuesto los miraba con extrañeza, pensaba vaya, si no me conoce, qué pregunta...Entonces los miraba con repulsión. No. Les contestaba, asi seca y friamente mientras los miraba a los ojos.
Aun así no quitaban sus tontas sonrisas, así iban y venían aquéllos niños y yo encerrada en un mundo al que sabia que nadie sería capaz de entrar, un poco porque yo no dejaba que nadie lo hiciera, otro poco porque nadie estaba dispuesto a esforzarse por conocerme en serio.
Esos niños solo querian a alguien con quien jugar un rato, ¿sabe?.
Yo si lo supe.
Supe que iba a estar siempre sola, que estaba destinada a fingir y a estar sola.
Y cuando lo supe quize llorar y lloré ¡vaya si lloré!, con lágrimas gruesas y calientes que parecían venir desde muy adentro. Lloré mucho rato, lloré muchos días. Después no volví a llorar.
Puse un grueso candado en las puertas de aquél mundo mío y boté la llave.
Así venían los días en el colegio, así venía el chofer, así pasaba las tardes entre nanas y sirvientas, clases de piano y de ballet. Y así como venían, así también se iban...
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Pero usted me preguntaba sobre la primavera, ¿verdad?. Pues verá, aquél era un maestro igual a Puma.

Fin de la historia.
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Si, yo los maté, ¿ok?. Yo los maté a todos. Y yo le contaba mi historia por entrar de algún modo en conversación, verá, yo sólo quería salir en televisión.

21.12.07

PDA (I just don't care)

I was unfaithful,
I wasn't true,
I am unclean,
A libertine!


Aquéllo debió terminar como toda comedia vulgar: en carcajadas. Pero no fue asi. Con llanto, muy por el contrario, era como todo aquéllo iba a terminar. Y ahora intentas hacerme reir con tu torpeza natural.
¡Yo caminé por el sendero de la sangre! y...¿se supone que tenga miedo a la muerte? Vaya, pero qué atrevido sujeto.
He hundido a otros como tú, los he hecho arrastrarse. He subido al fináculo de las alturas celestiales y me refundieron al séptimo círculo del infierno por amor. ¿Crees que no haría eso y mas por odio?.
Lo sé y lo siento.
Lo es, lo era.
It won't stop.

27.11.07

Los sueños mueren

Ayer en el cine vi un comercial que me hizo morir, si, ya se que al cine se va a ver películas, y la vi, y es muy muy buena, pero hablaré de Beowulf en otra ocasión, ahora hablo del comercial.

Imagínense la escena, es un saloncito de clases, de esos de Kinder, con sillas pequeñas y muchos niños, la maestra, una mujer joven y bonita les pregunta con voz dulce sobre sus sueños y aspiraciones para el futuro.

A ver -dice señalando a un niño- ¿tú que quieres ser de grande?
-doctor -le responde el niño.
-muy bien -le responde la maestra.
-¿y tú? -señala a otro niño.
-astronauta para conocer a los marcianos -le dice el niño con toda la seriedad que puede caber en un niño de su edad.
-perfecto -dice la maestra con clara expresión de retozo en su rostro.
-y tú- señala a una niña rubia, muy linda -¿qué es lo que quieres ser de grande?
-bailarina de ballet -le responde la niñita con una voz muy tierna.

Así pasan unos segundos, la maestra pregunta y los niños contestan. Ya que les hubo preguntado a todos, la niña que dijo que quería ser bailarina de ballet le pregunta a la maestra:
-¿y usted que quiere ser de grande?
Todos los niños, ansiosos por saber la respuesta de la maestra se alegran y bailan. La maestra les responde que ella ya es grande.

El silencio.

Todos los niños con caras serias y entristecidas se ven unos a otros.
La niña que quiere ser bailarina entonces aprovecha para astutamente hacerle saber a su maestra que es una basura y le dice con una voz maliciosa y de falsa decepción: “Ah…entonces usted no quiere ser nada”.
Los niños siguen con sus asuntos, se levantan a jugar, gritan.
El close-up a la maestra…su amable y cariñosa sonrisa se había convertido en esta horrible mueca de dolor y autocompasión. Ella no volverá a ser feliz.

9.11.07

Kikyo

La Kikyo que había muerto, la Kikyo hecha de tierra...la Kikyo que me odia, ¿dónde estás mi querida Kikyo?
Kikyo, la de los ojos fríos, me mira con crueldad y saca su espejo para robarme mis almas.
Kikyo tiene ahora el pelo blanco y los ojos vacíos, mi Kikyo, mi hermosa Kikyo.
Kikyo murió hace cincuenta años, ésta no es mi Kikyo, es un cuerpo hecho de barro y huesos...pero ésta también me odia y quiere robar mis almas y mis fragmentos de la perla de Shikon para venderlos al mejor postor. ¿Por qué, Kikyo?
Hay unas palabras grabadas en mi mano derecha y me arden al leerlas.
"Of its own beauty is the mind deseased", Kikyo las grabó en mi mano con piedras ardientes para controlarme, pues Kikyo sabe bien mi nombre. Kikyo me puso veneno en la herida y me hizo creer que era un fragmento de la perla.
Kikyo, me has dejado malherida, debiste matarme.
Kikyo, la bella Kikyo, no es la herida,
ni las almas que me hurtaste, no es la perla.
¿Es que no lo ves, Kikyo?
debiste matarme.

8.11.07

Lovestoned/Yves shouldn't know

Hoy te ví, con tu hermoso pelo rizado,
tu barba profética y tus lentes bohemios,
una expresión facial tranquila,
pensabas en parábolas de carpintería
(es que a tí te sobra genealogía).

Hoy te ví, Santiago,
jugando con un viejo balón de soccer,
Santiago, Santiago, el profeta,
Santiago el menor,
San Santiago sobre su caballo con su espada en la mano izquierda.

(Hoy traías tu sweater rojo y tus pantalones de pana suelta).

Amo esos ojos Santiago,
tu nariz perfecta,
ese rostro labrado por ángeles
(los mismos que me mandaste esta mañana para que me entretuvieran).

Hoy ví a Santiago y me sentí mística,
salí flotando de la biblioteca y flotando llegué a Copilco,
una sinfonía para violines eterna retumbaba desde el cielo.
Si, Santiago tiene el look apostólico
y yo estoy que muero porque no muero.

13.10.07

Memento mori

Hoy te volví a ver, Miguel, te ví en una calle cualquiera de esta ciudad cualquiera. Supe que eras tú porque estabas sentado fuera de tu casa, en aquél pórtico azul donde me hablabas de tus juegos.
Hoy te ví, Miguel, y supe que eras tú porque traías tus flores de muerto entre tus manos.
Yo no te maté, es cierto, pero así lo sentí aquél día de Septiembre.
Yo no te maté, yo no te maté. Tuve que escribir planas enteras de "Yo no te maté, Miguel" para convencerme de que era cierto.
Hoy te ví, y me llamaste por mi nombre, esta vez no pasé de largo. Me ofreciste tus flores de muerto, pero no pude tomarlas pues al tocarlas me quemaron los dedos.
Todavía no es tiempo -me dijiste.
Todavía no es tiempo -repetí en voz baja.
Hoy te volví a ver, Miguel, y me dijiste que no fue mi culpa.
Hoy te ví con tus flores de muerto y lloré otra vez, como lloré tantas veces, esperando que no fuera cierto.
Tú me dijiste que no era mi culpa y me secaste las lágrimas con tus dedos.
Hoy te volví a ver, Miguel, y ojalá no lo hubiera hecho.

6.10.07

(...)


¿...Y si, como yo soñé haber escrito este cuento, quien lo lee ahora simplemente sueña que no lo lee?