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19.4.12

Migraña

Todo había empezado con un ligero dolor de cabeza, se quejaba de vez en cuando de él, pero no hacía mucho por remediarlo.

Un par de meses después comenzó a tomar calmantes para el dolor, éste persistía y se hacía cada vez más agudo.

Cuando decidió finalmente ir al doctor, la condición era ya bastante grave, el dolor no le permitía dormir, comer ni trabajar. Sin embargo, el médico no pudo hallar el motivo del dolor, los estudios que le practicaban día tras día no mostraban ningún problema.

Un buen día lo hallé, se había disparado en la sien.

Ya no le dolía la cabeza.

30.11.09

I just wanted you to laugh

Y como tengo que estudiar Religión Griega en vez de escribir, ahi está, just for you:

19.10.09

De nostalgia y looking forwards

He de decir, que realmente no son muchas las cosas que me hacen llorar de emoción, sin embargo ayer vi algo que no solo lo logró sino que también me hizo marcar una fecha en el calendario y empezar una cuenta regresiva.

El video no se puede insertar aquí, pero vale mucho la pena, chéquenlo y lloren como lo hice yo.

http://www.youtube.com/watch?v=v_FfHA5whXc

Nota: Por favor chequen la canción, eso le da un toque extra de lagrimeo cursi y nostálgico.

16.9.09

Confesiones de una bailarina diabética

Sometimes you close your eyes and see the place where you used to live, when you were young...
Caminas por la casa en la que viviste y que tanto amaste, ves las caras alegres de tus abuelos cuando te ven corriendo hacia ellos y los abrazas por las rodillas, sientes sus manos tibias acariciando tu cabello.
Puedes cerrar los ojos y recordar exactamente dónde estaban los muebles, las puertas, tus viejos juguetes, puedes oler ese dulzor en el aire que siempre había en la casa de tus abuelos, el arroz con leche de tu abuela, todo estaba ahi.

Estaba pero ya no está, porque la casa se fue, no tú, tus abuelos, tus recuerdos. La infancia era ese maravilloso lugar en el que solías ser feliz, y te niegas a abrir los ojos porque quieres volver.
Entonces despiertas porque no te queda de otra y suspiras, lo único que te ha quedado es ese recuerdo del arroz con leche, le llamarás a tu abuela esa tarde y le pedirás que te lo prepare, ella aceptará y sonreirás. No puedes quejarte.

29.8.09

It was a dark cold day

Hoy fue uno de esos días que uno ama, lluvioso, frío, solitario y melancólico. El mimo me recordó aquélla historia del hombre que se perdía en el mar y era devorado lentamente por sirenas lesbianas, me llama europea loca, como la primera vez que lo ví. Aquél había sido también un día lluvioso.

Los días lluviosos siempre me recuerdan cosas importantes.

La lluvia me recuerda a la muerte de Keats (¿o era de Yeats?)Me recuerda a Pueblap y al verdadero amor, me recuerda mi infancia y mi muerte (el día que me muera será lluvioso y bellamente nublado)me recuerda viejos tiempos, los buenos y los malos.

Caminar bajo la lluvia, mojarse la calva cabeza, morir de frío y beber una soda mientras piensas en cómo vas a morir, y mejor aún, en cómo esperas que sea tu vida hasta entonces.
Ha sido un gran sábado, mi soledad y yo lo agradecemos, en mi casa no hay agua, ni familia, mamá no volverá hoy.
De nuevo vuelvo a aquélla historia, mamá me la contaba cuando me sentía triste, en consecuencia me la contaba a diario. Ojalá me la contara de nuevo, pero ella no está.

Que bueno que se murió Yeats, porque a él nadie lo quería.

25.6.09

De la honestidad de ma soeur

Hace muchos años, mi hermana y yo estábamos acostumbradas a que mis padres se fueran en viajes muy largos, a veces duraban meses y ella y yo quedábamos a merced de mi abuela paterna, quien para nuestra desgracia no era la persona más grata que había en la familia.

Un buen día, mis padres partían a un viaje de 2 meses a Alemania y mi hermana y yo, acostumbradas ya a esto, los fuimos a despedir al aeropuerto. Mi hermana era entonces muy pequeña y no podía evitar el impulso tan humano de llorar al saber que no vería a sus amados progenitores en un tiempo. Mi abuela al verla llorar intentó consolarla como sólo ella sabía: "No llores nena, van a regresar, mejor guarda esas lágrimas para cuando yo me muera".

Mi hermana entonces dejó de llorar, la miró fríamente a los ojos y le dijo: "Cuando tú te mueras, yo no voy a llorar". Se secó las lágrimas de la cara, me tomó de la mano y nos fuimos en silencio a casa.

El tiempo pasó, mis padres se divorciaron y no viajan juntos más y mi abuela pues... simplemente se volvió más callada.

25.12.08

Los mejores regalos vienen con la Navidad pt.2

El año: 2000
Evento: Cena de año nuevo
En el 2000 todos creíamos que las computadoras iban a matarnos. En mi caso no fue necesario, pues como bien se dice: “nadie mejor para chingarte la vida que tu familia”.
Después del fiasco con mis familiares, decidieron que las fiestas navideñas las pasaríamos solo con la familia nuclear, osea la de Chernobil. Pero como estaba muy lejos, decidimos que mejor seríamos sólo papá, mamá, hermana, abui y yo.
Todo iba bien hasta ahí, papá nos había comprado muchos regalos muy caros, como hacía cada año, las uvas estaban ya colocadas en las copas individuales y esperábamos ansiosos el conteo que hacen en la tele. Hermana estaba nerviosa, era pequeña y no sabía muy bien lo que debía hacer, le explicamos con calma y alegría que con cada campanada del reloj debía comer una uva y pedir un deseo.
He de decir antes que otra cosa, que mi hermana era rubia. Y por si no lo saben, esto de comer uvas y pedir deseos al mismo tiempo es, al parecer, muy difícil para una rubia.
El momento llegó, el conteo había empezado.
10. Todos comimos la primera uva.
9. Comimos la segunda uva.
8. Comimos la tercera uva.
7. Comimos la cuarta uva.
6. Comimos la quinta uva. Hermana comenzó a toser.
5. Todos volteamos a ver a mi hermana con preocupación.
4. Hermana cayó al piso, azul.
3. Volteamos a vernos unos a otros, con ojos llorosos.
2. Así perdimos a Grecia I La Rubia.
1. Todos volteamos a vernos con consternación y tristeza.

¡Feliz año nuevo!

23.6.08

Ella es así I

Tenía entonces unos 4 años, acudía al Kinder. En mi clase había unos cinco niños más.
Ese día debíamos hablar sobre nuestros padres y a lo que se dedicaban para vivir.
Le tocaba el turno a Maria Fernanda, era una niña esquelética de pelo largo y grandes lentes, le gustaba gritar y fingir que siempre estaba enferma.
-Mi mamá es secretaria y mi papá se enredó con una piruja y se largó con otra vieja.
Los demás niños no supimos de qué hablaba, pero la maestra se puso muy nerviosa y comenzó a reir como desquiciada.
-Ay niños -decía- jeje, ay niños...em...Marifer por qué no vienes conmigo afuera, te daré un dulcecito.
La maestra seguía nerviosa y hablaba con torpeza hacia nosotros, como si nosotros supiésemos lo delicado de la situación.
Años mas tarde comprendí que lo que había dicho Marifer era una repetición exacta de lo que solía decir su madre, lo que hasta entonces desconocíamos era que el papá de Marifer se había ido a vivir con nuestra maestra del Kinder.