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19.4.12

Migraña

Todo había empezado con un ligero dolor de cabeza, se quejaba de vez en cuando de él, pero no hacía mucho por remediarlo.

Un par de meses después comenzó a tomar calmantes para el dolor, éste persistía y se hacía cada vez más agudo.

Cuando decidió finalmente ir al doctor, la condición era ya bastante grave, el dolor no le permitía dormir, comer ni trabajar. Sin embargo, el médico no pudo hallar el motivo del dolor, los estudios que le practicaban día tras día no mostraban ningún problema.

Un buen día lo hallé, se había disparado en la sien.

Ya no le dolía la cabeza.

10.1.11

Romance#1

Había antes sentido miedo
de sus ojos quedar prendada,
mas cuando vió aquéllo
todo lo que es lógico
en su pensamiento, muerto.

El sinsentido de sus palabras,
el deseo en su mirar ajeno
eran como mil sirenas blancas
en el fondo de sus ojos bellos.

¿Eran azules o verdes?
Pues no importaba eso
eran grandes y vivos,
quizás claros como el cielo,
eran verdes como el mar,
tal vez grises como el viento,
del color de la miel dulce
oscuros como el ajenjo,
no, sus ojos no, sus ojos
eran de color negro,
del color del azabache,
como un valiente caballero,
como noche sin estrellas.
¡Así son sus ojos negros!

Negros como la obsidiana
y como obsidiana bellos
verlos era como flotar
en un intermitente sueño,
como quien cae de una nube
pero nunca llega al suelo,
como quien sueña que sueña
en la mitad del desierto.

En esto estaba su mente,
despertaba del sueño
luego de ver sus grandes ojos;
enfrente está él de nuevo
y en su sonrisa se queda,
la mira desde hace tiempo
sabe que la ama entonces,
él la mira desde lejos
mas nadie, ni el viento sabe,
su amor es mutuo secreto.

Morirán nuestros amantes,
él se batirá en cruel duelo
y de tristeza y dolores
ella moriría luego,
y en el olvido quedarán
sus grandes ojos negros.

Como noche fugitiva
la muerte se acerca lento
se mete por las ventanas,
los acaricia su aliento.

No han sabido, no sabrán,
la angustia no quema dentro
mas sienten frio el corazón,
aquélla les heló el pecho,
toda una vida por llorar
por su corazón ardiendo
lágrimas de sal, lágrimas
hoy está tendido un muerto
lágrimas de sal, lágrimas
ayer estaba en el lecho.

Se azota la ventana,
siente un dolor en el pecho
ya se escuchan las campanas,
el alma huye del cuerpo,
el viento helado la roza,
el frío estremece su cuerpo,
no sabe qué ha pasado
mas lo sabrá a su tiempo,
no volverá a verlo nunca
ni a sus grandes ojos negros,
lo sabe su dulce boca,
se lo ha contado el viento,
lo saben también sus ojos
mas no lo saben de cierto.

Ese día también morirá,
morirá por mutuo acuerdo
un pacto entre dos amantes
es más pesado que el tiempo.

Han muerto nuestros amantes
mas el recuerdo es eterno,
ambos vivirán por siempre.
¡Así era su amor secreto!

6.1.11

De morir en colectividad

Leyendo el blog de mi amigo Apocalipsis, recordé algo que yo solía desear fervientemente cuando era niña: morir primero.

Podrá sonar extraño cuando esto sale de la boca de una niña pequeña, pero en realidad es algo muy egoísta.

Verán, yo no quería volver a vivir la muerte de alguien tan cercano, como mi abuela o mi madre. Quería (quiero) morir antes que todos para no ser la que sufra.

Sin embargo los mayas y muchos otros pitonisos del mundo moderno y antiguo me han dado una opción tanto más elegante y mucho menos egoísta: el fin del mundo en el 2012.

Uno podrá reaccionar a esto con temor, incertidumbre, ataques de pánico y más. Pero no yo, no señor. El destino del mundo me está haciendo un favor enorme al llevarse a toda la humanidad de un solo golpe, por lo que si ninguno de mis amigos o familiares muere en estos pocos más de 600 días, estaré más que agradecida.

23.5.10

El origen del nombre

The Garden of Proserpine

Here, where the world is quiet;
Here, where all trouble seems
Dead winds' and spent waves' riot
In doubtful dreams of dreams;
I watch the green field growing
For reaping folk and sowing,
For harvest-time and mowing,
A sleepy world of streams.

I am tired of tears and laughter,
And men that laugh and weep
;
Of what may come hereafter
For men that sow to reap:
I am weary of days and hours,
Blown buds of barren flowers,
Desires and dreams and powers
And everything but sleep.

Here life has death for neighbour,
And far from eye or ear
Wan waves and wet winds labour,
Weak ships and spirits steer;
They drive adrift, and whither
They wot not who make thither;
But no such winds blow hither,
And no such things grow here.

No growth of moor or coppice,
No heather-flower or vine,
But bloomless buds of poppies,
Green grapes of Proserpine,
Pale beds of blowing rushes
Where no leaf blooms or blushes
Save this whereout she crushes
For dead men deadly wine.

Pale, without name or number,
In fruitless fields of corn,
They bow themselves and slumber
All night till light is born;
And like a soul belated,
In hell and heaven unmated,
By cloud and mist abated
Comes out of darkness morn.

Though one were strong as seven,
He too with death shall dwell,
Nor wake with wings in heaven,
Nor weep for pains in hell;
Though one were fair as roses,
His beauty clouds and closes;
And well though love reposes,
In the end it is not well.

Pale, beyond porch and portal,
Crowned with calm leaves, she stands
Who gathers all things mortal
With cold immortal hands;
Her languid lips are sweeter
Than love's who fears to greet her
To men that mix and meet her
From many times and lands.

She waits for each and other,
She waits for all men born;
Forgets the earth her mother,
The life of fruits and corn;
And spring and seed and swallow
Take wing for her and follow
Where summer song rings hollow
And flowers are put to scorn.

There go the loves that wither,
The old loves with wearier wings;
And all dead years draw thither,
And all disastrous things;
Dead dreams of days forsaken,
Blind buds that snows have shaken,
Wild leaves that winds have taken,
Red strays of ruined springs.

We are not sure of sorrow,
And joy was never sure;
To-day will die to-morrow;
Time stoops to no man's lure;
And love, grown faint and fretful,
With lips but half regretful
Sighs, and with eyes forgetful
Weeps that no loves endure.

From too much love of living,
From hope and fear set free,
We thank with brief thanksgiving
Whatever gods may be
That no life lives for ever;
That dead men rise up never;
That even the weariest river
Winds somewhere safe to sea.


Then star nor sun shall waken,
Nor any change of light:
Nor sound of waters shaken,
Nor any sound or sight:
Nor wintry leaves nor vernal,
Nor days nor things diurnal;
Only the sleep eternal
In an eternal night.

-Algernon Charles Swinburne.

Este poema es, como habrán notado, el que le dió nombre a este blog hace ya mucho tiempo. Esta mañana recordé que consideraba este poema como mi favorito hace unos 4 años y pensé que después de todo lo que he aprendido, leído, estudiado, traducido... quizás esto había cambiado, quizás tenía un nuevo poema favorito. Entonces lo busqué, lo leí, lo releí y me dí cuenta de que este poema me sigue sabiendo a nostalgia y a dolor, a ese memento mori que siempre tengo en mente, a ese sabor agridulce de mis dias pasados y de los presentes.

Por eso se los traigo hoy, como un presente, para que al igual que yo lo saboreen y piensen como yo que The world is quiet here...

27.12.08

Los mejores regalos vienen con la Navidad pt.3

El año: 2001

Evento: Christmukkah

Quizás no lo sepan, pero mi abuela paterna es judía y mi abuela materna es católica, un buen día, mamá y papá decidieron que unirían a ambas familias en una sola celebración a la que llamaremos Christmukkah (nombre muy original y que no ha sido utilizado antes en ninguna serie televisiva), entonces llegaron mis abuelos paternos a la casa de mi abuela materna. Al parecer todo iría bien, es decir, mis abuelos paternos nunca me agradaron, pero al menos ahí estaría en mí territorio.

Las desgracias comenzaron cuando se decidió que mi abuela paterna iba a cocinar…no, mi abuela paterna no cocina, por alguna razón es la única mujer judía que no conoce el significado de Kosher, ¿saben qué fue lo que cocinó para la cena? Hot cakes. ¡Hot cakes! ¡Para cenar! Porque al parecer, es lo más elaborado que la mujer sabe cocinar.
Pero la cosa no paró ahí. No señor, mi abuelo paterno es hindú y es parlanchín hasta la pared de enfrente, además de que le gusta presumir que sabe cosas que en realidad no sabe. Fue entonces cuando mi abuelo se puso a discutir con mi madre sobre medicina interna. No debió.
Pero eso no fue todo, resulta que también aparecieron después mis tíos y tías, hermanos de mi papá, quienes by the way, no estaban invitados y a los cuales odio porque son metiches, habladores y sin clase…como quiera que sea, llegaron.

La cosa aún no estaba por completo arruinada, pero entonces la “cena” estuvo lista. Los hot cakes de mi abuela estaban crudos y hechos con agua en vez de leche, mis tíos estaban molestando a mi abuela materna sobre cómo era mejor que decorara su casa y por qué mi mamá no era una buena esposa para mi padre, cuando de pronto todo se tornó lento y silencioso.
Mi fumador abuelo hindú se estaba infartando, sus pulmones estaban atascados de nicotina y sus arterias atascadas de grasa de tocino. Esa noche la pasamos en el hospital esperando a que operaran a mi abuelo del corazón. ¿Lo bueno? No tuvimos que comer hot cakes asquerosos.

25.12.08

Los mejores regalos vienen con la Navidad pt.2

El año: 2000
Evento: Cena de año nuevo
En el 2000 todos creíamos que las computadoras iban a matarnos. En mi caso no fue necesario, pues como bien se dice: “nadie mejor para chingarte la vida que tu familia”.
Después del fiasco con mis familiares, decidieron que las fiestas navideñas las pasaríamos solo con la familia nuclear, osea la de Chernobil. Pero como estaba muy lejos, decidimos que mejor seríamos sólo papá, mamá, hermana, abui y yo.
Todo iba bien hasta ahí, papá nos había comprado muchos regalos muy caros, como hacía cada año, las uvas estaban ya colocadas en las copas individuales y esperábamos ansiosos el conteo que hacen en la tele. Hermana estaba nerviosa, era pequeña y no sabía muy bien lo que debía hacer, le explicamos con calma y alegría que con cada campanada del reloj debía comer una uva y pedir un deseo.
He de decir antes que otra cosa, que mi hermana era rubia. Y por si no lo saben, esto de comer uvas y pedir deseos al mismo tiempo es, al parecer, muy difícil para una rubia.
El momento llegó, el conteo había empezado.
10. Todos comimos la primera uva.
9. Comimos la segunda uva.
8. Comimos la tercera uva.
7. Comimos la cuarta uva.
6. Comimos la quinta uva. Hermana comenzó a toser.
5. Todos volteamos a ver a mi hermana con preocupación.
4. Hermana cayó al piso, azul.
3. Volteamos a vernos unos a otros, con ojos llorosos.
2. Así perdimos a Grecia I La Rubia.
1. Todos volteamos a vernos con consternación y tristeza.

¡Feliz año nuevo!

17.11.08

Como al perro de Maupassant

Ya les he contado que Toño era un muchacho con mala suerte.

Un buen día, poco después del incidente de la excención, la mamá de Toño -harta de la oligofrenia de su hijo- decidió darle de comer lo que más le gustaba, Lomo de Cerdo. Y darle Lomo de Cerdo a su hijo significaba que lo mandaría al Pozo.
El Pozo era a donde las mamás mandaban a los hijos que ya nadie quería. Se trataba de un gran hoyo en el piso, lejos, en la punta de un monte, más allá del metro Mixcoac.
El Pozo era conocido por ser el lugar más cruel donde mandar a tu hijo sin amor, pues arrojaban al chico y se escuchaba un lamento, después el muchacho pasaba días sin comer, herido y solo, comiendo los restos de los chicos anteriores...hasta que llegaba otro chico, más fuerte, con menos hambre y dispuesto a lo que fuera por vivir más que el otro. Entonces se escuchaban lamentos día y noche y los niños temían pasar cerca del pozo y el olor a podredumbre se esparcía por todo el lugar.
Pues la madre de Toño decidió a bien llevarlo al pozo, hacía un bello día soleado y el clima no estaba demasíado húmedo, lo llevó caminando para no gastar en pasaje y en el camino le iba dando trozos de pan con lomo de cerdo.
Cuando llegaron al pozo, lo tomó de la nuca -como se toma a un perro- y lo arrojó, desde arriba su madre dejó caer algunas lágrimas de despedida y un trozo más de pan. Cuando regresó lo hizo también caminando y en el camino comió el resto del pan con lomo de cerdo que con tanto amor había preparado.

4.11.08

Ascención al Reino de los Cielos...allá voy, allá vamos

Toño era un muchacho con mala suerte.

Faltaban unos días para los exámenes semestrales en el CUM y Toño no iba nada bien, su rendimiento académico dejaba mucho que desear...la verdad había sido dicha, si no sacaba buenas calificaciones en los exámenes reprobaría el año.

Un día después escuchamos la terrible noticia, un chico de otro grupo había tenido un grave accidente y se encontraba muy malherido, los maestros habían llegado al acuerdo de excentarlo en todas sus materias, sacaría 10 sin presentar los exámenes.

Esa mañana Toño estuvo pensando un largo rato, Toño tampoco era el más brillante del grupo. Esa mañana Toño pensó y pensó en que él no deseaba repetir el año que tanto trabajo había estado costándole. Esa tarde acompañamos a Toño al metro. Esa tarde Toño excentó todos sus exámenes.

-Excención: Allá voy.

30.6.08

Esperanza de vida

Una de las mañas que forman parte de mi idiosincracia es irme a meter a los lugares más extraños, y cuando combino esa manía con la de escuchar conversaciones ajenas, resulta siempre harto interesante.
El otro día me fui a meter a una clínica del seguro social, yo nada tenía que hacer en dicho lugar y ciertamente nadie me había invitado y quién sabe si por curiosa...bueno, me pareció buena idea irme a sentar un rato. Estuve sentada un par de horas y cuando estaba por irme alcancé a escuchar algo terrible, divertidísimo por supuesto, pero terrible.
Un anciano salía de su consulta, era un hombre de verdad viejo, se movía con tal dificultad que llegué a pensar que se iba a morir ahí mismo.
Sale y le pide su siguiente cita a la secretaria. La secretaria sin mirarlo si quiera le dice que su próxima cita es el 22 de Noviembre. El anciano sin poder hacer nada, sólo toma su carné y dice en voz alta, más para sí mismo que para la secretaria: "22 de Noviembre...bueno...a ver si llego".
Ya hasta lo agendé, me voy a ir a parar ahí el 22 de Noviembre desde muy temprano, para ver si sí llegó.

29.6.08

Mais non

Cybernavegando por el sitio de noticias de CNN me enteré de cosas escalofriantes.
Para empezar resulta que al paso que vamos, en 10 años Internet estará al 100% saturada, finito, c'est tout, no habrá más espacio en internet, vaya, que tendríamos que volver a los cavernarios tiempos de los pioneros a ver las noticias en la tele, a platicar por teléfono, no más YouTube, no más msn, no más música en línea, no más blog, no más nunca nada.
Aceptémoslo, sin Interpez no somos más que cavernícolas que arrojan lodo.

Por otro lado, leí que en Londres le celebraron al señor Nelson Mandela su cumpleaños número 90, a pesar de que faltan un par de semanas. Entonces pensé (bien inteligente que soy) ¿Será que creen que ya no va a llegar el señor Mandela? ¿Creerán que no va a vivir un par de semanas más? Es curioso cómo conecté entonces ambas noticias:
En 10 años el planeta será un basurero por el calentamiento global, al paso que vamos, dentro de 10 años será demasíado tarde para hacer algo por el mundo (esto firmemente sostenido por mis fuentes más confiables, entiéndase MTV), y si es el caso, ¿importará entonces si tenemos o no interpez? ¡digo! suerte tendremos si aun contamos con electricidad.
¿Llegaremos a ver la saturación de internet? o nos la tendrán que anunciar un par de años antes, como a Nelson Mandela con su cumpleaños...
Yo no sé, pero yo tengo miedo, sea como sea yo no podría sobrevivir sin mi interpez, asi es que ¡temed! ¡temed, pecadores!.

Anyways...
Happy birthday Mr. Nelson! Happy birthday to you!

25.4.08

A yellow submarine

Vieron el anuncio en la última página del número 13 de "Amazing Fantasy", lo leyeron y re leyeron, era como si lo hubieran escrito sólo para ellos.
Era el anuncio de un submarino real, por tan solo 68.99 podían obtener un submarino que los llevaría a las profundidades del mar, a ellos y a todos sus amigos.
Si uno lo piensa bien, 68.99 no es en realidad mucho dinero, pero lo era sin duda para un par de niños pre escolares, así que los niños decidieron que si ahorraban sus mesadas, juntos podrían comprar el increíble artefacto.

Y así lo hicieron.

Luego de largas semanas de ahorro, pidieron por correo el submarino y luego de largas semanas de espera, fuera de casa esperando al cartero, llegó el deseado juguete.
Juntos abrieron la caja, con la ilusión reflejada en sus rostros, juntos leyeron el instructivo, juntos armaron el artefacto, juntos lo llevaron hasta el lago...todo parecía ir a pedir de boca.

La primera en subirse al submarino fue Sam, era una niña pecosa y delgada, su cabello era oscuro y sus ojos azules. Sam era la más emocionada al respecto, decía que con el submarino ella y su amigo iban a divertirse mucho y a jugar muchas bromas.
Su amigo la ayudó, una vez que ella se hubo metido en el submarino, él la empujó cuidadosamente al lago.
Su amigo vió como el submarino se iba navegando hasta quedar muy alejado de la orilla, en la parte mas honda del lago.
Su amigo también vió como lentamente el submarino se sumergía hasta desaparecer de su vista.
Su amigo vió las burbujas que llegaban a la superficie, y vió también cuando éstas dejaron de salir.

Lo que ni el amigo ni Sam vieron en el anuncio en la última página del cómic, era una advertencia que dijera que los niños dentro del submarino tenían que saber nadar.

7.2.08

Cátedra de suicidio

Algunas veces me confundo pensando cuál será el fin de la extraña evolución del hombre y de las cosas, a que asistimos en este comienzo de siglo.
Las teorías de Schopenhauer, Rey de los pesimistas alemanes, que ha infundido aun a los pueblos más remotos el alma negra y macabra de su desconsoladora filosofía, parecíanos simplemente el producto de una imaginación enfermiza; mas ya vamos tomándolas en cuenta, vamos ya compenetrándonos de ellas, y es su nirvana exclusivo (suyo de él vaya) porque los orientales lo entienden de otra suerte, consistente en la disolución del yo, en el aniquilamiento de la propia individualidad, el lábaro que levantan entre sus manos las actuales generaciones.
El dilema de Hamlet se ha resuelto, como puede resolverse un dilema optando por uno de sus extremos ya que entre ellos caber no puede término medio, y optado hemos, al resolverlo, por el negativo: ¡No ser! La lucha por la vida, erizada de dificultades, es píldora no dorable, y por ende difícil de tragar.
Estamos enfermos de la voluntad y no nos resta mas que sucumbir.
He aqui por qué el suicidio va entrando en nuestras costumbres.
La evolución debía empero, evolución al fin, dar un paso más, y lo dió: el suicidio ha entrado en las costumbres, se ha normalizado y hoy asistimos a una peregrina institución: la cátedra de suicidio. Si señor, protesto por la buena fe que todos me reconocen, que en Europa hay ya; como podría haber maestros de esgrima o de box, profesores de suicidio.
Hasta hoy, el atentado contra la propia vida se llevaba a efecto con cierta nerviosidad, explicable si se atiende a que el desesperado efectuaba el crimen con gran dosis de exaltación. La presencia de lo desconocido, la aproximación al gran problema, la separación eterna de todos los afectos, eran factores suficientes para excitar sus nervios. Mas esto constituía una incorrección.
¿Por qué no matarse tranquilamente, sin sobresaltos, sin muecas de mal gusto, sin agitaciones espasmódicas?
¿No se desafía uno en santa paz y concordia?
Indudablemente que había un vacío que llenar, y lo han colmado los catedráticos de que hablo.
Ellos lo toman a uno por su cuenta, lo tranquilizan, le inyectan el alma de una cocaina especial; son hombres prácticos cuyas lecciones lo hacen a uno juicioso aun en las postrimerías de la muerte.
¿Quiere un desesperado suicidarse con ácido carbónico? Pues se le explica en primer lugar cuáles son los efectos de este agente mortal, cómo se produce la asfixia, de qué manera se ha de emplear el tóxico, cómo se ha de tender el candidato en la cama, etc.
¿Se quiere morir con el auxilio del cianuro? Pues es fácil, la manera de usarlo es en cápsulas que se muerden de cierto modo y en cierta posición.
¿Con revólver? Hay que ensayar la puntería, la fuerza de la bala y la actitud, para no dar el espectáculo horripilante de un cráneo hecho astillas, de masa encefálica que estalla y se pega a las paredes, de sangre coagulada que afea el rostro...
¿Con agua? Hay que ahogarse correctamente, como se ahoga la gente que se respeta, sin gorgoritos, sin arremolinar las cristalinas linfas de la alberca...
¿Con cuerda? ¡Oh! aquí puede caber la elegancia; bueno es rodear el cuello de nudo corredizo, como se rodea un cuello ebúrneo de un collar de perlas...

¡Todo con elegancia!

El pesimismo viene a nosotros bajo cautivadoras formas; la muerte llega al tálamo como una aristócrata desposada; fría pero elegante...
¡Oh siglo! ¡Oh siglo!...Y como por el camino de las exclamaciones es difícil detenerse, pongo aquí punto y firmo.

3.2.08

Pobre chica

Tras el estruendo, la gente bajó de sus autos, algunos con la idea de ver si podían ser útiles. Todos quieren ser héroes. Otros sólo querían ver de cerca.
La chica de las gafas azules comienza a sollozar al ver a la primera víctima, una joven delgada y bonita que yace en el pavimento en una incómoda posición, una de sus zapatillas se le ha resbalado del pie y presenta golpes y heridas en todo el cuerpo.
La chica de las gafas azules trata de sobreponerse a la impresión y levanta la zapatilla del concreto, la guarda en su bolsillo, para cuando la chica se reponga del accidente.
La ambulancia aparece y los paramédicos levantan con cuidado a la chica, la suben a la ambulancia y pregunan si hay alguien que la acompañe.
La chica de las gafas azules sube a la ambulancia, para devolverle su zapatilla una vez que despierte.
Ya en el hospital le informan a la chica de las gafas azules que la joven necesita cirugía y que va a tardar. La chica de las gafas azules responde que se va a quedar en la sala de espera, que tiene que devolverle su zapatilla cuando despierte.
El médico la mira como a una loca, pero no le dice más.
6 horas y 37 minutos mas tarde el médico le dice a la chica de las gafas azules que la operación ha terminado, que puede pasar, pero que la joven está aun bajo los efectos de los sedantes. La chica de las gafas azules le responde que entonces va a esperar hasta que despierte porque le tiene que entregar su zapatilla.
El doctor vuelve a mirarla, pero esta vez con lástima, queriendo decirle algo pero sin poder hacerlo.
Un par de horas mas tarde la joven despierta y la chica de las gafas azules entra en la habitación y le dice con una mezcla de ternura y compasión que se le había caido una zapatilla pero que ella se la guardó.
Una lágrima amarga rodó por el rostro de la joven hasta su almohada y desvió la mirada hacia otro lado, en ese momento odiaba profundamente a la chica de las gafas azules.
La chica de las gafas azules le dejó la zapatilla sobre una silla y salió en silencio.

Lo que la chica de las gafas azules no sabia era que a la joven le acababan de amputar ambas piernas. No volvería a usar zapatillas jamás.

8.1.08

Las pesadillas son De Por Vida

Aparece una joven delgada de apariencia amable, sonriente, le da la bienvenida al participante, un anciano. El juego va a comenzar.
El juego es sencillo, mas no por ello menos macabro. Consiste en una Escalera del Tiempo y 15 cilindros colocados en el piso.
El juego se complica. El anciano tiene una hija que lo acompaña.
La mujer del principio sin borrar su sonrisa del rostro le dice con toda calma que su hija será aislada en una cámara con el oxígeno reducido al mínimo para mantenerse con vida durante la transmisión del programa.
Los cilindros en el piso emiten una luz, entre los 15 cilindros hay 4 con luz roja y 11 con luz blanca -le explica la chica- tú sacarás un cilindro al azar, si la luz que emite éste es blanca, dejaremos vivir a tu hija el tiempo que marque la Escalera del Tiempo en ese momento, si sacas 11 luces blancas, tu hija vivirá.
-La mujer continuaba hablando con gran calma.
Si por el contrario sacas una luz roja, disminuiremos el oxígeno de tu hija un poco, si sacas las 4 luces rojas tu hija morirá asfixiada al instante y te irás a casa con las manos vacías, esto es: sin dinero y sin hija.
- A estas alturas, el anciano tenía una cara de verdadero pesar, si tomamos en cuenta las implicaciones metafísicas de la muerte que, como es evidente, ningún habitante de este reino conoce, aunado al conocimiento de que la vida en peligro era la de su hija, pues nos resultará fácil comprender el dilema del hombre. Su hija, sangre de su sangre, esa joven que amó toda su vida y por la que ha trabajado arduamente durante los últimos 15 años...esa joven tenía ahora, como nos muestra a los espectadores la pantalla del televisor, 72% de probabilidades de morir.

Ahora si -le dice la mujer con voz un poco más seria- ilumínanos.

7.1.08

Los jardines del recuerdo

Aparece una familia muy feliz, el hijo menor, de unos 10 años, dice muy contento ¡Qué bueno! ¡me queda bien cerca del parque!.
Aparece la hija mayor, de unos 16 años y muy feliz dice ¡a mí me queda bien cerca de la casa de mi novio y del cine!.
La mamá dice también, con el mismo ánimo ¡apuesto a que al abuelo le va a encantar, a él le queda bien cerca del cementerio!.

Entonces se ve a un anciano en silla de ruedas, su expresión es mas bien de dolor y angustia, se ve a leguas que él no quiere estar en tal lugar.

Se oye entonces la voz del anunciador.
-Traiga a sus ancianos a Jardines del eterno recuerdo, el primer paso hacia la vida eterna.

6.12.07

And if I ever see you again...V


La mujer del colágeno recibió una llamada a las 12 con 10 minutos de la mañana de un martes de septiembre.
Su trabajo, era uno de los más aburridos de la institución para la que trabajaba, su trabajo consistía en sellar papeles. Sellaba credenciales, sellaba boletos, sellaba bouchers de pago, sellaba permisos, sellaba reportes...ella sellaba.
Ese dia, ella tomó la llamada sin ánimos, como de costumbre, seguramente sería el director del colegio, o la señora Loera, o el señor Viechers.
Una seductora voz femenina hablaba del otro lado. Una palabra. No necesitó más.
-ahora? -preguntó la mujer del colágeno.
-ahora! -le respondió la mujer del otro lado del teléfono con una voz un tanto amenazante, mas no por ello menos coqueta.

Lady Vendetta hizo una llamada al celular del Hombre de Titanio a las 12 con 11 minutos.
-Alguien llame a una ambulancia...va a ocurrir un accidente.

Ese mismo día, un par de minutos más tarde, aquél lugar se había convertido en un depósito de chatarra humana cubierta de escombros.
Alguien debió llamar a una ambulancia, sin duda, Lady Vendetta no se había equivocado en eso, pero eso si, un accidente no era.

A las 12 con 14 minutos, la mujer del colágeno, apenas protegida por aquél vidrio de su ventanilla, pronunció sus últimas palabras, sin sentido alguno pues no había nadie que las escuchara, unas palabras sin cordura, pronunciadas por una mujer que estaba por morir en un momento de falsa lucidez:
"Aaareeaa cuuaatrooo"

4.12.07

And if I ever see you again...I


Él sólo intentaba hallar el salón en el que le tocaba dar su clase.
Eran las 10:38 am.
A las 10:01, ellos habían salido de su salón, bajaron la escalera del ala oeste y a las 10:02 ya estaban en la cocina del colegio intentando ordenar un par de gorditas, de esas que hacian con masa de hot cakes.
Eran ya las 10:07 cuando pudieron obtenerlas y comenzaron a atascárselas quemándose la lengua con el aceite aún hirviente. Come come, pasa pasa.
A las 10:10 subían apurados la escalera que ellos llamaban secreta pues debajo de ella estaban los cadáveres que guardaba Haggin Paddins.
Llegaron derrapando al 213 a las 10:11.

Todos lloraban la muerte del Puma a las 10:43.

El Puma, ese anciano grotesco y rosado del que todos se mofaban, ese Puma.
El Puma entró al 213, confundido, preguntando por su salón, a las 10:16.
Leidy, la maestra de...(de qué era?), en fin, Leidy, malhora, se escondió detrás de la puerta del 213, con el fin de confundir más al ya demenciado anciano. A las 10:17 ya estaba él anotando letras y números en el pizarrón, la broma se extendió.
No fue sino hasta las 10:30 que salió Leidy de su escondite. El Puma, más triste que molesto, guardó sus cosas en silente decepción, caminó a la puerta del 213 por última vez y dió vuelta al pasillo, pensando en lo patético que se vería.
Se detuvo frente a la escalera que bajaba a la planta baja.

Ya eran las 10:38 am.

2.12.07

Milagros

Memo fue a dejarle unas monedas a la virgencita para que interceda ante dios padre misericordioso para que se apiade de doña Mati y se la lleve muerta.

¿A poco no hay gente bien buena?

24.11.07

De la risa al llanto

El Señor te da y te quita. Job 1:21
La vida está llena de decepciones. Quise creer que lo que me decías era cierto, que mi sueño por fin iba a realizarse, que la vida, no la tuya ni la mía, La vida, finalmente tendría un sentido.
Ese día me desperté mas temprano de lo que acostumbro. Sólo Dios sabía lo que iba a pasar conmigo aquél fatídico, mortal, terrible día. Causas y azares. Dicen los que creen que saben, que si deseas algo con todo tu corazón, y con un poco de magia, todos tus sueños se hacen realidad.
No hay mentira mas sucia, mas cruel ni mas baja.
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La rabia, mi vocación la rabia, el odio, la ira, se apoderó de mi ser, mi cuerpo, mi mente, mis almas, todo estaba infectado de esta funesta pasión. Mis ojos se movían a una velocidad increíble, la fuerza de mis músculos se disparó, podía hacer cualquier cosa. Sólo vi rojo, en mis manos, en mi ropa, en mi pelo, en el suelo y en las paredes. Se sentía muy bien.
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Cuando se expone a un ser humano a situaciones extremas, una tras otra, se logran despertar en él los más bajos sentimientos durmientes en su interior.
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Me he sentado aquí a ver a mis hijos morir cientos de veces.
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None of us are free…none of us are free…
I will just sit here for a while, maybe they come back, maybe this isn’t real.
I know this is real, he just wanted to be curious, now he’s made out of titanium.
Poor, poor Memo isn’t he?
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Fue entonces cuando lo dijo, ahora veo aquello tan lejano, como un recuerdo que no es mío.
Ahí estoy, sentada detrás de él, me parece una persona callada, extraña, extrema, externa.
Ahí está el puma, ese anciano hosco y un tanto loco (él asegura que yo soy su novia), ahora entra la humilde, viene la escena terrible, la siento venir.
Ahora llega la rubia, si, es ella…todos rompen en llanto.
Si, todos rompieron en llanto, excepto nosotros ¿qué ha pasado? ¿en qué momento de la vida se nos desconectó esa parte del cerebro que nos decía cuándo reír y cuándo llorar?
Es éste el momento decisivo, es ahí en donde tu volteas a verme, te parece curioso no ser el único que ríe…
Fue ahí donde todo comenzó, en risas, no cualquier risa, risa sardónica, nos reíamos de la situación, nos reíamos del anciano, de la humilde y de la rubia.
Yo sabía que todo terminaría así, como terminó, en llanto, pues tú y yo sabemos que lo que comienza en risas…en llanto termina.