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21.2.11

Soledad y perdición

Acabo de leer algo que me alteró, no de una mala manera, mas bien como algo nostálgico, un Anónimo me dejó un comentario agradable un par de entradas atrás... lo cual es extraño ya que generalmente los Anónimos te dicen cosas bien feas, pero eso no es todo, este Anónimo sabe mi nombre real. Lo que significa que lo conosco en la vida real, además su comentario fue mas bien como de despedida, lo que me preocupa un poco... Anónimo si lees esto, muéstrame una señal.

Y bueno, el tema original de esta entrada era otro. Hoy hice algo que tenia mucho tiempo sin hacer y me dí cuenta de cuánto lo extrañaba, como que me hacía falta... y es que es algo tan simple, tan fácil, de verdad podría hacerlo diario, pero supongo que entonces perdería el encanto.

Me encanta mi colonia, tiene unas calles tan bonitas, con jardineras, parques, callecitas adorables, silenciosas, pareciera que no vive nadie en esas casas viejas. Hoy me perdí entre esas calles, caminé sin detenerme con la sola compañía de mi iPod hasta que me dolieron los pies y cuando me dí cuenta ya era de noche.

Recuerdo que solía hacer eso cuando era un poco más joven, me encantaba caminar bajo la lluvia, en la noche, sin rumbo fijo. Perderme en las calles y en mis pensamientos para olvidarme del mundo real y meterme de lleno en el mío, ese mundo que es solo para mí y en el que todo es perfecto... si, pero eso era antes.

Sin embargo, hoy me sentía nostálgica y me decidí a hacerlo de nuevo, como una visita a la vieja yo y se sintió muy bien, un café, un cigarro, mi iPod y las calles solitarias con las casas viejas de la colonia del Valle...

24.12.10

Del adios

No se si deba llamarse así esta entrada.

Verán, tengo abandonado este blog, ya lo habrán notado.

He pensado mucho las cosas y la verdad es que ya no creo poder seguir escribiendo habitualmente en este blog, al menos no como lo había estado haciendo.

Pero no lo quiero cerrar. Simplemente no estoy lista.

Esto es lo que haré:
Escribiré cuentos y minificciones, porque últimamente esto es lo que soy capaz de escribir, nada mas.

El tipo de blog me temo que cambiará, pero a los que les guste leer estas tonterías, serán agradecidos.

Sin más, me voy.

Feliz Christmukkah a todos.

4.7.10

Meditaciones sobre Goncharóv

Cierta noche, Ilyá soñó con un rinconcito del mundo cubierto de bosque. En este rinconcito habia solo tres o cuatro pueblos separados por un par de kilómetros entre sí, como si una mano divina los hubiese arrojado descuidadamente ahí. En estos pueblos, todos se conocían y en ellos no se oía nunca de robos o asesinatos; en cierta ocasión, todos se habían sorprendido por el robo de unos nabos y zanahorias de la huerta del viejo Tarás y tal noticia circuló por semanas, finalmente se llegó a la conclusión de que seguramente habían sido pillos forasteros que pasaban por el pueblo rumbo a la provincia lejana.

En este pueblo se sabía que más allá del gran barranco que separaba a la comarca del resto del país, estaba Saratov, más allá estaba Moscú, mucho más allá estaban los franceses y los alemanes y más allá suponían que habían grandes países desconocidos y mágicos habitados por gigantes y hombres de dos cabezas y todavía más allá estaba el fin del mundo y el pez que sostiene la tierra sobre su lomo.

En la comarca del sueño hacía calor y los jardines de las casas parecían dormitar bajo los cálidos rayos del sol de abril.
Ilyá despertó en su camita y en su pequeño cuerpo de siete años. Su vieja nana, sonriente, acudió a ponerle los calcetines y a lavarle la carita antes de llevarlo a la sala en donde lo esperaba su hermosa madre, muerta hace ya muchos años. Ilyá la miró y sus ojos se llenaron de lágrimas cuando corrió a abrazarla; su madre, extrañada, le preguntó a la nana si el pequeño Ilyúsha había dormido bien, si algo le dolía. Tomó sus manitas y las besó amorosamente. Ilyá estaba feliz.

Luego de la comida Ilyá salió al patio con su nana y mientras ella dormitaba en su silla, el pequeño fantaseaba con las epopeyas que cada noche la anciana nana le contaba; corría de un lado a otro, atravesaba la casa y no se oía ni un suspiro porque adentro todos dormían. Se sintió solo en el mundo y salió a explorar hasta que llegó al barranco, ese lugar lleno de duendes y coyotes al que no le permitían ir nunca. Entonces su corazón se llenó de miedo y corriendo regresó con la nana, justo a tiempo para que ésta tuviera que volver a la cocina a preparar la cena.

Ya en la noche, cuando la comarca entera dormía y ni los perros ni los gorriones hacían ya ruido y solo se oía a lo lejos el susurro pausado de una balalaica, Ilyá rogaba a su madre que lo sacara a pasear al bosque y se abrazaba a su pecho con la misma fuerza con la que deseaba no despertar nunca de ese bello sueño; su madre entonces alimentaba aún más la imaginación del pequeño contándole sobre las criaturas que habitaban el bosque y sobre cómo los héroes de los cuentos las vencían en nombre del amor. Ya siendo mayor, Ilyá había recordado esas historias con una sonrisa nostálgica en el rostro, pero ahora Ilyá abría mucho los ojos imaginándose a sí mismo como aquéllos valientes que luchaban contra bestias imposibles hasta que se quedó profundamente dormido.

Cuando el viejo Ilyá despertó, una sola lágrima rodó por su rostro, pero no era una lágrima de tristeza ni de nostalgia, sino de un profundo y sincero agradecimiento.

3.6.10

Las cosas más extrañas

Alicia se preguntaba siempre por qué le pasaban esas cosas, pero Alicia temía también que le pasaran cosas peores.
Con los años, Alicia se hizo a la idea de que las cosas más extrañas sólo le pasaban a ella y luego a sus amigos por extensión, por la mala costumbre que tenían de andarse juntando con ella.

Todas estas cosas las pensó Alicia un día que no encontraba las agujetas de sus tenis.
Si, Alicia era algo dramática.

23.5.10

El origen del nombre

The Garden of Proserpine

Here, where the world is quiet;
Here, where all trouble seems
Dead winds' and spent waves' riot
In doubtful dreams of dreams;
I watch the green field growing
For reaping folk and sowing,
For harvest-time and mowing,
A sleepy world of streams.

I am tired of tears and laughter,
And men that laugh and weep
;
Of what may come hereafter
For men that sow to reap:
I am weary of days and hours,
Blown buds of barren flowers,
Desires and dreams and powers
And everything but sleep.

Here life has death for neighbour,
And far from eye or ear
Wan waves and wet winds labour,
Weak ships and spirits steer;
They drive adrift, and whither
They wot not who make thither;
But no such winds blow hither,
And no such things grow here.

No growth of moor or coppice,
No heather-flower or vine,
But bloomless buds of poppies,
Green grapes of Proserpine,
Pale beds of blowing rushes
Where no leaf blooms or blushes
Save this whereout she crushes
For dead men deadly wine.

Pale, without name or number,
In fruitless fields of corn,
They bow themselves and slumber
All night till light is born;
And like a soul belated,
In hell and heaven unmated,
By cloud and mist abated
Comes out of darkness morn.

Though one were strong as seven,
He too with death shall dwell,
Nor wake with wings in heaven,
Nor weep for pains in hell;
Though one were fair as roses,
His beauty clouds and closes;
And well though love reposes,
In the end it is not well.

Pale, beyond porch and portal,
Crowned with calm leaves, she stands
Who gathers all things mortal
With cold immortal hands;
Her languid lips are sweeter
Than love's who fears to greet her
To men that mix and meet her
From many times and lands.

She waits for each and other,
She waits for all men born;
Forgets the earth her mother,
The life of fruits and corn;
And spring and seed and swallow
Take wing for her and follow
Where summer song rings hollow
And flowers are put to scorn.

There go the loves that wither,
The old loves with wearier wings;
And all dead years draw thither,
And all disastrous things;
Dead dreams of days forsaken,
Blind buds that snows have shaken,
Wild leaves that winds have taken,
Red strays of ruined springs.

We are not sure of sorrow,
And joy was never sure;
To-day will die to-morrow;
Time stoops to no man's lure;
And love, grown faint and fretful,
With lips but half regretful
Sighs, and with eyes forgetful
Weeps that no loves endure.

From too much love of living,
From hope and fear set free,
We thank with brief thanksgiving
Whatever gods may be
That no life lives for ever;
That dead men rise up never;
That even the weariest river
Winds somewhere safe to sea.


Then star nor sun shall waken,
Nor any change of light:
Nor sound of waters shaken,
Nor any sound or sight:
Nor wintry leaves nor vernal,
Nor days nor things diurnal;
Only the sleep eternal
In an eternal night.

-Algernon Charles Swinburne.

Este poema es, como habrán notado, el que le dió nombre a este blog hace ya mucho tiempo. Esta mañana recordé que consideraba este poema como mi favorito hace unos 4 años y pensé que después de todo lo que he aprendido, leído, estudiado, traducido... quizás esto había cambiado, quizás tenía un nuevo poema favorito. Entonces lo busqué, lo leí, lo releí y me dí cuenta de que este poema me sigue sabiendo a nostalgia y a dolor, a ese memento mori que siempre tengo en mente, a ese sabor agridulce de mis dias pasados y de los presentes.

Por eso se los traigo hoy, como un presente, para que al igual que yo lo saboreen y piensen como yo que The world is quiet here...

29.3.10

Aqui y Ahora

¡Si uno pudiera encontrar lo que hay que decir, cuando todas las palabras se han levantado del campo como palomas asustadas! ¡Si uno pudiera vencer algo, con sólo lo que encuentra, una piedra, un cigarro, una varita seca, un zapato! ¡Y si éste decir algo fuera una confirmación de lo que sucede; por ejemplo: agarro una silla: estoy dando un durazno! ¡Si con sólo decir "madera" entendieras tú que florezco; si con decir calle, o con tocar la pata de la cama, supieras que me muero!

No enumerar, ni descifrar. Alcanzar a la vida en esa recóndita sencillez de lo simultáneo. He aquí el rayo asomándose por la persiana, el trueno caminando por el techo, la luz eléctrica impasible, la lluvia sonando, los carros, la televisión, la gente, todo lo que hace ruido, y la piel de la cama, y esta libreta y mi estómago que me duele, y lo que me alegra y lo que me entristece y lo que pienso, y este café caliente bajando de mi boca adentro, en el mismo instante en que siento frío en los pies y me muerdo las uñas. Para decir todo, escojo: "estoy sola", pero me da tos y te deseo, y cierro los ojos a propósito...(Ni siquiera es cierto que son las seis de la tarde)

16.9.09

Confesiones de una bailarina diabética

Sometimes you close your eyes and see the place where you used to live, when you were young...
Caminas por la casa en la que viviste y que tanto amaste, ves las caras alegres de tus abuelos cuando te ven corriendo hacia ellos y los abrazas por las rodillas, sientes sus manos tibias acariciando tu cabello.
Puedes cerrar los ojos y recordar exactamente dónde estaban los muebles, las puertas, tus viejos juguetes, puedes oler ese dulzor en el aire que siempre había en la casa de tus abuelos, el arroz con leche de tu abuela, todo estaba ahi.

Estaba pero ya no está, porque la casa se fue, no tú, tus abuelos, tus recuerdos. La infancia era ese maravilloso lugar en el que solías ser feliz, y te niegas a abrir los ojos porque quieres volver.
Entonces despiertas porque no te queda de otra y suspiras, lo único que te ha quedado es ese recuerdo del arroz con leche, le llamarás a tu abuela esa tarde y le pedirás que te lo prepare, ella aceptará y sonreirás. No puedes quejarte.

9.6.09

Como chiste de Groucho Marx...

Estaba ayer leyendo viejos posts de este blog, de hace ya unos 2 años, y me di cuenta de que entonces me dedicaba a escribir mucha poesía, poesía de odio para ser precisos.

Verán, yo soy depresiva y a veces puedo deprimirme por semanas sin motivo aparente, cuando me deprimo así puedo ser también un poco sarcástica y grosera. Así era mi poesía entonces y debo admitirlo, era muy buena.

Me di cuenta entonces de que la idea del artista atormentado que es ya un triste cliché es también bastante cierta, por desgracia yo no me he deprimido de esa manera en mucho tiempo y como consecuencia mis habilidades para escribir se han esfumado. Me pregunto si seré como aquél chiste de Groucho Marx que dice que yo no querría formar parte de ningún club que me aceptara a mí como miembro. Porque es eso, ahora tengo cierta estabilidad emocional, me siento en paz conmigo y con el mundo, no tengo ya nadie a quién dirigir mi indiscriminado odio sin sentido y es esta felicidad la que me impide escribir.

No me quejo de ser feliz pero...podría alguien darme una cachetada?

24.1.09

Se estaba bañando

La gente da los pretextos más extraños cuando no llega a tiempo a una cita. Los he escuchado y los he dado todos, desde que mi casa se inhundó hasta el ejército de ardillas entrenadas de Willy Wonka en mi cama. De verdad, todo.

Cierta vez, cuando yo estaba en cuarto de prepa en el CUM, el profesor de informática nos había dejado como trabajo en grupo hacer una maqueta de una Mother board. En mi equipo estaban Coño, Tere y Giovanni, como me llevaba bien con todos, decidimos que en vez de utilizar las comodidades que nos brinda la internet, iríamos en un divertido viaje de campo a la Plaza de la Computación, allá en el lejano, indómito y salvaje Centro Histórico.
Cité a todos en mi casa, pues era el punto medio, todos vivían a menos de media hora. La cita era un sábado a las 11 de la mañana.
Giovanni fue el primero en llegar, le gustaba ir a mi casa porque mi mamá siempre le hacía de comer lo que él quisiera, luego llegó Coño con su padre, él iba a llevarnos a aquél peligroso lugar. Entonces esperamos a Tere.

Esperamos y esperamos y esperamos un poco más.

Han de saber, que Tere vive a menos de 10 minutos de mi casa (caminando). Estuvimos llamando a su celular y ella siempre nos decía que el tráfico estaba espantoso, pero que llegaba en 5 minutos. Nos dió la una de la tarde y Tere nunca llegó, asi es que decidimos ir al centro sin ella.

Una vez en la camioneta del padre de Coño, Giovanni y yo nos sentamos atrás y mientras Coño y su padre nos contaban historias fomes, Giovanni y yo cantábamos A horse with no name a todo pulmón.
Ya en la plaza esta, hicimos un cansado recorrido en el que Coño obtuvo no menos de 23 plumas gratis, por no decir que las hurtó, y en el que Giovanni y yo nos perdimos entre una multitud de geeks jugadores de magic y de yu gi oh!.

Como a las 5 llegamos de nuevo a mi hogar, cansados y hambrientos pero dispuestos aún a ir a comprar el material necesario a Lumen y a hacer nuestra estúpida maqueta. Al abrir la puerta, lo primero que vimos fue a Tere sentada en el sillón de la sala, comiendo palomitas y viendo La era del hielo, había llegado una hora antes y mi mamá ya la había alimentado y le había puesto películas a su disposición para su amusement.
Enojados, le preguntamos a Tere por qué había llegado tan tarde, a lo que Tere respondió: "Es que me estaba bañando".

22.12.08

Los mejores regalos vienen con la Navidad pt.1

El año: 1998

Evento: Cena de Noche Buena

La comida era deliciosa, mamá y abui la habían estado preparando todo el día y yo había ayudado un poco con las compras de último momento, me encantaba ayudar en la cocina en estas fechas.
Toda la familia se reuniría en casa de mi tía, hermana de abui, hablamos de montones de tíos, primos y sobrinos, la noche transcurriría en risas y calor de hogar.

La hora llegó, llevamos los platillos preparados con tanto amor a casa de la tía, compramos una sidra y caminamos a nuestro destino. Allá al fondo de la casa, en el patio, mis tías ya estaban poniendo las mesas, ellas también habían preparado algunos platillos, salsas, bocadillos, bebidas, todo estaba listo.
Yo me fui a sentar con mis primos, en un santiamén ya estábamos jugando videojuegos en el Family de mi primo Daniel y todo era alegría navideña.

Al poco rato, nos sentamos a la mesa, todos los comensales sonrientes nos hablábamos con amabilidad y cariño, cenamos platillos deliciosos, y comimos hasta saciarnos, al terminar de cenar los primos nos levantamos a seguir jugando videojuegos y los adultos se quedaron a la sobremesa, algunos de mis tíos habían bebido sidra de más.
Un par de horas más tarde, cuando los ánimos se hubieron calentado, escuchamos gritos, un par de golpes, platos que se rompían, cabezas que chocaban…mamá entró corriendo al cuarto de juegos y me sacó a rastras sin decirme nada.
Yo, sin comprender del todo, me puse a llorar de miedo. Pregunté qué pasaba, a lo que abui, siempre recatada, seria y altiva, respondió: Qué grosero de su parte, al menos pudo esperar al postre para llamarlo “sodomita”.

No supe más, ese año fue el último que pasamos con mis familiares.

17.8.08

Hoy te odio más que de costumbre

Me ha despertado el llanto, un cruel sentimiento de desprecio me aflije todavía la boca del estómago y siento cómo el recuerdo de este sueño que se siente tan real va a perseguirme todo el día.
Tenía que ser domingo.
En mi sueño estaba él, y no me quería.
En mi sueño estaba ella, y se reía.
En mi sueño estaba yo, y lloraba.
Al menos ya estoy despierta. Pienso que debo comer algo, al menos para distraerme. Recuerdo que hay una tarea que aún debo imprimir, pero la dejo para después, no tengo ganas de estar aquí, como es mi costumbre en el peor día de la semana.
Me pongo mis converse y una chamarra, la luz de este sol dominguero me lastima los ojos, el aire se siente dulzón y hasta escucho a lo lejos las risas de los horribles niños del vecindario. Mejor me apresuro a caminar lejos de aquí, lejos de mí.
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I just don't know what to do with myself...I don't know what to do with myself...
siempre es así en domingo
creo que voy a llorar otra vez...no, aquí no. Cállate Ana que estás en público, carajo, ni llorar se puede en domingo.
No encontré mis audífonos hace un rato, ahora recuerdo por qué, otra vez voy a pensar en él...para eso mismo quería los audífonos, al menos con ellos no tengo que escuchar mis pensamientos.
Si al menos tuviera familia la pasaría con ellos, eso se hace los domingos ¿no?
Si al menos tuviera familia, pero no tienes, antes tenía, pero ya no.
Se acerca la fecha, falta un mes, todo está mal, no, es sólo por ser domingo, igual está todo mal.
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No me había dado cuenta de cuánto he caminado, me duelen mucho los pies, tampoco lo había notado, no recuerdo tampoco en qué estaba pensando...creo que ya me perdí otra vez, ya son las 7 y media, quizás deba regresar ahora, él me dijo que no me perdiera, él me dijo que no volviera tarde. Tengo que hacerle caso.
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¡Cómo odio los domingos!
Todavía me acuerdo del sueño y quiero llorar, estoy sola, sola en el mundo, sola para siempre, sola como siempre, sola como loca, sola en domingo, estoy sola.

15.7.08

Ay de mí

Leyendo el blog de mi maestro ninja favorito, me deprimí harto al darme cuenta de que si, estoy vieja.
No, no es exageración, mi cuerpo no es el mismo de hace tres años. Aún recuerdo el día que Bruno me dijo "Ana, ¡¿a quién le robaste el cuerpazo?!" o cuando me cantaba la de "La manzanita" de los tigres del norte...bueno, eso no tiene nada que ver, el caso es que sí, ahora tengo una pancita.
Pero entonces me dije a mi misma: "mi misma: si, estás diferente, so what?, who cares?" si bien es cierto que quizás aumenté un par de kilos, en el proceso también maduré y...¿por qué no? también me hice más sexy.
No sé exactamente en qué consista mi sexycidad madura (jajaja me imaginé bien Diane Keaton en "Something's gotta give"), pero definitivamente ha ido en aumento (y no Mimo y Lucha, no son sólo mis pechos que ustedes afirman que están más grandes).
Y si, es cierto que el tiempo va a seguir pasando y yo voy a seguir envejeciendo, pero mientras mantenga los buenos genes que le debo a mi madre y...las cremas anti-edad que le voy a quedar a deber a mi madre, todo va a estar muy bien.

23.6.08

Ella es así I

Tenía entonces unos 4 años, acudía al Kinder. En mi clase había unos cinco niños más.
Ese día debíamos hablar sobre nuestros padres y a lo que se dedicaban para vivir.
Le tocaba el turno a Maria Fernanda, era una niña esquelética de pelo largo y grandes lentes, le gustaba gritar y fingir que siempre estaba enferma.
-Mi mamá es secretaria y mi papá se enredó con una piruja y se largó con otra vieja.
Los demás niños no supimos de qué hablaba, pero la maestra se puso muy nerviosa y comenzó a reir como desquiciada.
-Ay niños -decía- jeje, ay niños...em...Marifer por qué no vienes conmigo afuera, te daré un dulcecito.
La maestra seguía nerviosa y hablaba con torpeza hacia nosotros, como si nosotros supiésemos lo delicado de la situación.
Años mas tarde comprendí que lo que había dicho Marifer era una repetición exacta de lo que solía decir su madre, lo que hasta entonces desconocíamos era que el papá de Marifer se había ido a vivir con nuestra maestra del Kinder.