4.4.08

Ana, la zombie II

Recuerdo vagamente el día que morí...

Mi amigo había decidido que aquélla avenida era difícil de cruzar, que lo mejor sería cerrar los ojos.

Y así fué.

El día que morí fue un día soleado, muy soleado, el día que morí era también un día muy solo. Habíamos salido a desayunar, pero ese dia morí sin haber desayunado.
Yo morí hace mucho tiempo, pero los zombies no sabemos mucho sobre tiempo, después de todo ya no podemos morir.
Después de mi muerte yo dormité por dias, esos días se hicieron semanas, las semanas se hicieron meses, hasta que perdí la nocion del transcurso espacio-temporal en el que me hallé.

Yo desperté hace poco, hace poco más de un mes...

6 comentarios:

claudio dijo...

muramos juntos!!! oye y por q t me andas adelantando?

Miss Mac Lovegood dijo...

Hace un mes?
De cuanto estamos hablando?
GULP!

the man with a beard but no hair dijo...

me alegra q hayas ya despertado, comenzaba a preocuparm el hecho de q a veces t nos desaparcias y t ibamos a encontrar semanas despues en algun burdel barato en estocolmo...sea como sea, eres la zombie mas bella q he conocido, y mira q eso es decir bastante!

Fundador dijo...

debería explicarnos como murió.... digo para entrar de algún modo en conversación.

suena irónico dijo...

más triste aún es morirse con el estomago vacío.

¿oye que soñaste esos días, meses...?

De Humani Corporis Fabrica dijo...

un muerto todavia puede volver a morir, es esa muerte que llaman olvido. Me imagino q moriste al querer cruzar la avenida, q bueno q no desayunaste asi hubo menos reguero!!