14.1.09

De mis historias

Yo decidí que iba a ser cuentacuentos gracias a mi buen amigo Memo.
Un buen día en el CUM, habíanle pasado tremendas desgracias a Memo, yo, como buena amiga, me burlé de él y me aseguré de que todos en el salón hicieran lo mismo. Entonces Memo, con lágrimas en sus verdes ojos me dijo muy triste:
"Anita: tú tomas la desgracia de uno y obligas al mundo a vivirla".
Ese día me juré a mí misma que ésa iba a ser mi vocación en la vida.

4 comentarios:

the man with a beard but no hair dijo...

jajaja a huevo, toma tu mision y cumplela! porque donde haya un niño llorando, alla estaras tu, donde haya una rubia con una uña rota, alla estaras tu, donde haya dolor, llanto, y miseria, alla estaras tu para contarnos

Sr. Mimo dijo...

Mejor aún es tomar la desgracia obligar al mundo a reirla.

Miss Mac Lovegood dijo...

Jajajaja... y ahora eres toda una experta...

Ninja Peruano dijo...

Dice la leyenda que López Dóriga nació en la misma forma