27.11.07

El orígen del mal

Hace unos días leí en un periódico europeo un estudio sobre los orígenes del moderno hastío, que ha contaminado todas las almas y que amenaza a las generaciones con el suicidio universal. No es, en concepto del autor de ese estudio, el cúmulo de conflictos que azotan a todas las naciones: conflicto entre el capital y el trabajo; conflicto entre el poder y el pueblo; conflicto entre las ideas filosóficas y las religiosas, la causa de ese desequilibrio de que somos víctimas los jóvenes de nuestro tiempo.

No, la causa del mal está en otra parte.

¿Dónde creen ustedes que se halla?

…nada menos que en la cocina.
Las generaciones están tristes, no hallan su campo; sienten un profundo hastío…porque no comen con orden.
Un platillo con excesivo condimento: voilà l’ennemi.
Nuestros abuelos eran dichosos porque gustaban manjares sanos. A medida que retrotraemos nuestras miradas, examinando a las generaciones que nos precedieron, hallamos que los alimentos eran sanos y sustanciosos. Los reyes mismos contaban con un cabrito asado, un trozo de jabalí rociado con vino añejo, garbanzos, lechuga, rábano, etc.
Ahora nos causa lástima un menú semejante. Gustamos de rimar salsas extremas con decadente esmero; comemos hoy aquí y mañana allá, y las malas digestiones empiezan y la dispepsia se declara y la alegría de vivir se va.
Ahí tienen ustedes, en breves palabras, fijado el origen de nuestros males. Los médicos han dado a éstos nombres bien diversos.
Hubo un tiempo en que todo el mundo estaba anémico. Hoy todo el mundo padece neurosis. Pero llámese X o Y, el mal está en el ventrículo; no hay que buscarlo en otra parte.
Supongamos, por poner un ejemplo, que es usted un hombre (digo supongamos porque pudiera usted ser una aleación de metal) alegre como unas castañuelas. Naturalmente ama usted las convivialidades, tiene usted muchos amigos, y recorre con ellos todo ese camino de Damasco de las fondas.
Un día se atiborra usted de ostras con salsas de dudosa procedencia; llega la hora tremenda, la hora de los horrores digestivos y empieza un tardío desprendimiento de gases; a cada paso la sangre parece agolpársele a la cabeza y el miedo a la congestión lo pone a usted angustiadísimo (nótese que estoy ahora hablando particularmente de cierto Memo Bismol).
Es usted hombre al agua: el monstruo ha asomado la cabeza. No tiene usted la energía suficiente para normalizar sus comidas y el mal se agrava, inicianse hondas tristezas, todo se opaca en derredor.

Ya no hay frescuras primaverales, ni cielo azul ni campos floridos. Todo se ha perdido. Mañana o pasado escribe usted unos versos simbólicos y ocho días después se mata.

El foie gras ha hecho mas víctimas que la paz armada…
¿verdad que está bien hallada la fuente de la neurosis? Un manantial de salsas macabras, de guisotes inicio de siglo. He ahí todo. Necesitamos para la renovación de las sociedades la renovación de los estómagos.
Para la supresión de los hastíos de la vida, la supresión de ciertos restaurantes.
Si queremos moralizar los espíritus, encausarlos por la via de la paz, hacerlos sentir la alegría de vivir, es preciso tornar a la carne asada, al diezmillo, a los huevos tibios y a la leche sana.
De otra suerte, por el intestino no vamos a llegar al nirvana.

10 comentarios:

El hombre de titanio dijo...

no manches esta bien perron, pero yo creo que el mal mas bien esta en el muñeco ventriluco.
Jaja si te dijera que fue pulque lo que me hizo perder la amistad de daniel, y sobre todo de su papa.

the man with a beard but no hair dijo...

tsss se oye peligroso eh? pero ps tu que dices si eres la primera que come quesadillas de cosas indefinidas a dierio? jajaja ahora veo porque escribes tanto y porque hablas tanto de la muerte, esto lo explica todo.
Muy bien escrito eh? mis respetos a tus ensayos que de repente subes aca, son bastante buenos.

the man with a beard but no hair dijo...

ah y por cierto, una disculpa al señor de titanio, de verdad.

Sr. Mimo dijo...

Yo creo que es culpa de los hombres grises... y si no, preguntale a Michael Ende

chris dijo...

ah! gases que horrible! muy bueno muy bueno

Miss Mac Lovegood dijo...

Mmm, concuerdo con el señor Mimo, por esos hombres grises el mundo esta como esta! Jejeje... por cierto, se de alguien que nos va a regañar mañana...

Lau dijo...

Desde mañana a Dieta , no quiero ser mas mala de lo que ya soy ... jajaj si como no!!!
Nena te quiero muchisimo!!!!
Y quiero verte de nuevo!!! ojala puedas!!!
Un beso!
Bye!

Reviviendo a Lazaro dijo...

que tan malo puede ser el asesino, que degolló a un desconocido, si ha demostrado un excelente manejo del hacha, cortando las partes del cuello exactas para poder desmembrar a su víctima

merece mis reverancias

Srita. Mutante dijo...

Wow...tal vez tienes razón...

De Humani Corporis Fabrica dijo...

Muy bueno y esas referencias a Memo jaja te la sabes!!!



Me preguntan que como antes de matar...

Una Hamburguesa con harto ketchup!!!!! El condimento es la raíz de mi sed de sangre asi como el de todos los males!!!!!!!!!