12.10.07

La Tova-qué-cuá?

Es mi cuarto, mi noche, mi cigarro. Hora de Dios creciente. Oscuro hueco aquí bajo mis manos. Invento mi cuerpo, tiempo, ruinas de mi voz en mi garganta. Apagado el silencio.

He aquí que me desnudo para habitar mi muerte.

Sombras en llamas hay bajo mis párpados. Penetro en la oquedad sin palabra posible, en esa inimaginable orfandad de la luz donde todo es intento, aproximado afán y cercanía. Estaba yo con Dios desde el principio. Él puso en mi corazón imposibles imágenes y una gran libertad desconocida. Voces llenas de ojos en el aire corren la oscuridad, muros transitan. (Lamento abandonado en la banqueta. Un grito, a las once, buscando un policía.) En el cuarto vecino dos amantes se matan wey. Y música a pedradas quiebra cristales, rompe mujeres encinta. En paz, sereno, fumo mi nombre, recuerdo. Porque caí, como una piedra en el agua, o una hoja en el agua, o un suspiro en el agua. Caí como un ojo en una lágrima. El porvenir que cae me filtra hasta perderse. Yo soy: ahora, aquí, siempre, jamás.

Un barranco y un ave.
(Dos alas caminan en el aire
y en medio un madrigal.)

Un barranco.
(Ya no lo dijo. Calló, de pronto,
hoscamente para callar.)

Un
(quién sabe. Yo).

Cualquier cosa que se diga es verdad. Antes de mi suicidio estuve en un panal.

(Ana, cállate ya,
que cualquier muerte es mortal.)

Ahora voy a llorar.

No lo he olvidado: aire, piedra deshecha por una decepción, río, alba antes de abrir los ojos, montaña, el cielo sembrado de árboles, vuelo, amor. Yo traía un amor reteadentro, sin hablar, al fracaso. Uva de soledad. Sin luna el mar. Algas en el subsuelo de mis ojos. (Mudé de piel a cada caricia.) Palabras para el fin: Hebras de anhelo, sol menguante, ovejas en la tarde sur. Tibia la mansa hora de dormir.

Que todos mueran a tiempo, Señor,
que gocen, que sufran hoy.

Desampárame, Señor,
que no sepa quién soy.

...Y fue en el día último cuando Se hizo Dios.

A lo largo de mí todos los muertos bien muertos son. (A las 5. Puntuales. En el número 5 del panteón.) Muro de agua, la angustia, se levantó. Humo rojo en mis venas. Transfigurado cielo. De polvo a polvo soy.

Ananananananananananananananananananananananananananana, si, así me llamo yo.

Mina de minerales oscuros, de ciegos diamantes tala de esmeraldas. Agua tierna del pájaro (húmedas ya de música las ramas), buches de piedras que hace la pequeña cascada. Milperío de tortillas para el indio, indios de amor quemado y brazos todavía (le podan esperanzas a su genealogía). Una vereda buscando la llanura. Y una brizna en mis ojos, de agua dura. Magia de amor errante. Fantasma, sombra, umbral.

Algo que soy, me viene a llevar.

(Hay un aroma oscuro desde su cabello musical.)

Eso que nunca he dicho empiezo a callar.

¡Lleva ya tanto tiempo de ser fugaz!

(Le prestaré mis ojos cuando quiera llorar).

7 comentarios:

Yves dijo...

wow...no entendí pero que bien se ve! Te amo principesa.

Miss Mac Lovegood dijo...

Ay Anation q novio tan babas tienes!!!

Y pues... wow! Tienes q darme clases... no solo de cine, sino de... modus vivendi

Yo tmb t amo perrinsky!!!

Sr. Mimo dijo...

Eres la encarnación de W. S. Burroughs y su Naked Lunch.
Te amo biatch!

Sr. Celuloide dijo...

Srita. Lovegood, no le pida a esta perris clases de cine, no sabe nada, mejor yo se las doy...

cómo puede ser posible que no hayas visto:

Barton Fink
(1991)
Dir. Joel & Ethan Cohen

y aun peor, que hables de los 4 fantásticos... te voy a pegar hehehe

El prado del eco dijo...

Wow!...KIERO escribir como tu, ahora además de clases de cine y en consecuencia de que mis clases de redacción no sirven porke me la vivo dibujando, tendras ke darme clases para escribir!...ROCK ROCK U ROCK!

amaru dijo...

no sé como he llagado a tu blog, quizá ni leas esta carta de amor, pero te quiero escribir, que yo también te amo, no he leido todo, pero con esto me basta, y eso que no me basto fácilmente. Hasta pronto.

Anónimo dijo...

Se te olvido dar los créditos de este poema... si no lo haces es un plagio. Es de Jaime Sabines