5.12.07

And if I ever see you again...IV

El recuerdo de su venganza aún retumba en los muros del colegio.


En la mañana Náder llegó sonriente y alburero como todos los días, su chevy rojo relucía al entrar al estacionamiento y su bata, limpia y planchada colgaba inerte de su brazo izquierdo. Iba a ser otro gran día.
Debajo de la escalera secreta, cubriendo la puerta donde Haggin Paddins guardaba los cuerpos, había unos enormes espejos empolvados que le daban un aire aún más aterrador a la escalera que Memo y yo amábamos.
Náder procuraba no pasar por ahí. Malos recuerdos, decía él.
Ese nefasto día, salimos del salón y nos dirigimos como de costumbre a esa escalera, habíamos bajado por un pastelito, pero el baño estaba cerrado. Con cierto grado de desilusión volvimos sobre nuestros pasos, mas nuestros rostros se vieron deformados no por no haber obtenido un rico postre, sino por un mensaje, varios mas bien, escritos con el dedo sobre el polvo de los espejos.

¡Oh dedo inquisidor! ¡Oh funestos designios de una lengua viperina!

Los soeces mensajes en los espejos decían cosas tan atroces, tan mordaces, tan rebeldes...

"Anita no tiene modales en la mesa"
"Ana banana no sabe escribir poesía"

No pude soportar tanto veneno, tanto odio...las lágimas brotaban fáciles de mis heridos ojos, mi labió tembló y mis nervios colapsaron.
Memo hizo cuanto pudo para hacerme sentir mejor, pero el dolor era demasíado.

Nuestra siguiente clase era Biología. Nos pusimos nuestras batas y caminamos hacia el laboratorio del otro lado del colegio.
Náder, quien entonces aún tenía una amable sonrisa en su rostro, me miró y me miró y me miró.
Cuando se hubo enterado de lo ocurrido juró vengarse del mundo, juró vengar mi honor ante los espejos que me habían visto llorar.
El cielo se oscureció, la tierra tembló y todos nos miramos unos a otros con extrañeza. Se había ido la luz.
Salimos del laboratorio con nuevos bríos y el asunto parecía olvidado. Tres períodos más tarde, la figura jadeante y sudorosa de Náder corría hacia el 213, con una enorme sonrisa de satisfacción.

¡Lo hice, lo hice lo hice! ¡Me vengué! Tu honor, esa ofensa, ha sido cobrada.

Memo y yo nos imaginamos las cosas más atroces, sangre, llanto, diamantina, vidrios rotos atravesando cuellos...
Bajamos corriendo la escalera secreta y al ver los espejos nos congelamos.
Náder había borrado con la mano los mensajes y había escrito unos nuevos.

"Anita está bien feliz"
"Ana banana es muy cortés y educada"

...Y su venganza fué consumada.

6 comentarios:

El hombre de titanio dijo...

ay, en un acto loc y rugiente de venganza hizo lo que hizo, no se arrepiente.
La venganza de nader es algo atroz, talvez la 3era parte de kill bill

Lau dijo...

Ay Nader!!!!
Pero que cosa ... quebueno que vengó tu honor ....
LA foto esta genial!!!!
jajajajajajajajajaajaj
tqm

pat dijo...

no ma! pues si, es que cuando uno te ve mal hace hasta lo imposible por vengarse de quien te hizo daño!

chris dijo...

jajaja ese hombre se salió de control! bien dicen que la pasión que acompaña a la locura es cegadora

De Humani Corporis Fabrica dijo...

Malos recuerdos? sera como aquel maestro de anatomía que se niega a dar diseccion porque una vez se desmayo y (según el) soño (vaya pero q cosa tan ilógica) que los cadáveres lo disecaban a el, ese pensamiento le ha robado el sueño, ese pensamiento lo ha convertido en un cadaver!

Miss Mac Lovegood dijo...

Ja!
Pobre ingenuo... yo se que tu venganza fue mejor... y nadie se dio cuenta hasta mucho despues!